Se ha apaciguado el “street fighter” por la
educación, la lucha contra el modelo, la instalación de termoeléctricas y por
el mentiroso Hidroaysén. El país sufre una crisis emocional fuertísima por la
pérdida de personas consecuentes, trabajadoras, luchadoras y con claros
ideales, de esos que pocos quedan y escasean incluso en el hemiciclo del
Congreso y escasean mucho más en los pasillos de la
Moneda.
Al hacer el análisis desde mayo al presente y evaluando el actuar de cada uno de los gladiadores de la “lucha callejera” no me deja de llamar la atención el comportamiento de quien algún día se le mencionó como “el amigo en tu camino” y que en estos últimos meses se mostró como el enemigo en tu vereda, más aun si te salías por un metro de lo permitido por el ejecutivo para marchar.
¿Qué le pasó a ese personaje amable, valorable, que muchas veces enfrentó a la delincuencia y nos protegió del bandolero? Aquel que incansablemente velaba por el sueño de la “niña inocente”.
Vamos por parte, es un hecho que llevamos casi dos años alejados de los gobiernos ciudadanos en donde una ex ministra de defensa se esmeró en su trabajo como ministra y luego como mandataria en acercar a las fuerzas armadas; de orden y seguridad a la ciudadanía, existió un nuevo trato es verdad; se alcanzaron a abrir algunas de las grandes Alamedas es verdad; aun así es posible identificar dolorosos manchones en el actuar del gobierno pasado y sus fuerzas armadas sobre las comunidades Mapuches y eso aunque muchos les duela fue verdad.
También es verdad que una de las misiones del Gobierno Interior es mantener la seguridad pública y en caso de interferencia de ésta debe acudir a las fuerzas armadas… eso es verdad en cualquier gobierno.
Pero ¿qué pasó en este transitar… qué pasamos de un efectivo que cuidaba movilizaciones a uno que reprime en el momento de la generación de la primera marcha?
Luego pregunto; era necesario llevar fuerzas especiales
y guanacos a la pasiva zona de Aysén, ¿es necesario sitiar las ciudades cada
vez que llega el presidente; es necesario pisotear con caballos a los pasivos
manifestantes contra represas; era necesario ocupar millones en bombas lacrimógenas,
era necesario disparar disuasivos desde helicópteros, era necesario llenar de
caca a las mujeres que hacen cacerolazos en una plaza, es necesario disparar al
cuerpo proyectiles de gas; es necesario infiltrar efectivos civiles y armados
como en Concepción, Santiago y Valparaíso; es necesario, finalmente, utilizar
armas de guerra y terminar con la vida de un niño?.
¿Quién es primero la piedra o el guanacazo?… Es verdad también he escuchado justas voces que manifiestan que es necesario respetar más a la policía. Pero el respeto se gana con respeto, sin provocaciones y el respeto a los ideales y al orden público no lo dio ni el gobierno ni carabineros, finalmente lo demostraron los alumnos, apoderados y ciudadanos que tuvieron la valentía de enfrentar a los encapuchados, sin armas en las manos, sino que sólo con el poder de la convicción protegiendo así el noble movimiento que posteriormente los medios de comunicación formales controlados por la derecha se encargaron de tergiversar y manipular en función de la desarticulación del movimiento. Déjenme decirles señores que al parecer no lo lograron; porque aunque el gobierno quiera invisibilizar el estallido social actual con la muerte de nuestros 21 hermanos consecuentes y luchadores, en los medios informales se multiplican los videos con los apoyos que dejaron ellos mismos a los movimientos ciudadanos, en especial Felipe.
Pero volviendo a mi “ex amigo”, que quiero recuperar, me queda una duda. ¿Será acaso que el Sr. Carabinero cuando era cercano pensaba y ahora sólo actúa y obedece? O se compró el cuento de los programitas 133 y aquellos donde se transformó en actor de serie yankee que persigue negros en el Bronx?.
Y si nuestro amigo no está formado para pensar y es
un peón del orden jerárquico de una institución, simplemente un elemento que
recibe órdenes entonces de ¿quién es la culpa? Del que da las órdenes
claramente y ese que da las órdenes no es más ni menos que el Sr. Hinzpetter
vinculado a las organizaciones represivas israelitas en la franja de gaza; por lo
mismo me dirán que el Jefe del Gobierno Interior jamás ordenó reprimir
brutalmente o matar. Pero ¿qué pasa si juntamos la frase “se acabo el tiempo de
las marchas se acabo el tiempo de las protestas” a esa ecuación le sumamos
uniformados poco pensantes y altamente obedientes?, finalmente es igual a
muerte y destrucción de la ciudadanía.
Hinzpetter que no te extrañe que pifien a Carabineros en el desfile del 19 de septiembre. Porque la cercanía de Carabineros con la gente que se logró construir en la última década llegando a ser la segunda institución más querida después de Bomberos; tú y Piñera lo desbarataron en menos de dos años.
Amigo Carabinero la lucha no es contra el pueblo sino con quien te puso contra el pueblo.
Hombre Pie.













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